No estás solo. Miles de profesionales talentosos luchan con el peso emocional de vender, no porque les falte habilidad, sino porque nadie les enseñó a alinear su mente, corazón y propósito.
Ansiedad al Vender
Ese nudo en el estómago antes de cada presentación, antes de cada llamada, de cada encuentro con el cliente; preguntándote si realmente eres suficiente.
Miedo al Rechazo
Cada ‘no’ se siente personal, drenando tu confianza llamada tras llamada.
Cierres Forzados
Usar tácticas de presión que te dejan desconectado de tus valores más profundos.
Inseguridad
Dudar de ti mismo incluso cuando sabes que tu producto transforma vidas.
Agotamiento Emocional
Darlo todo y aun así sentirte vacío al final del día.
Presión por Resultados
Perseguir números mientras pierdes de vista al ser humano del otro lado.